Los ciclos de los negocios que emprendemos

Los ciclos de los negocios

 

¿Eres emprendedora y estás agobiada por las vacaciones?

Si acabas de emprender, es decir, llevas menos de tres o cuatro años, lo más seguro es que te encuentres en la fase de tu negocio en la que estás sobreviviendo a nivel financiero. Para que te des cuenta de que estar en una fase crítica de supervivencia es normal, voy a describir los diferentes ciclos de un negocio cuando emprendemos con poca inversión y en plena crisis. ¡También espero contestarte al final!

Primera fase: arrancas o fracasas (1)

Cuando emprendes, pasar el primer año es difícil. Si tu producto o servicio no tiene demanda, seguramente, terminarás cerrando el negocio. Pero si tu proyecto estaba bien planteado; si consigues dar con una clientela local o por Internet y darte a conocer gracias al boca a boca, pasas a la siguiente fase: tu proyecto arranca y empiezas a vivir, más o menos, de ello.

Segunda fase: sobrevivir

Cuando digo vivir de ello, me estoy refiriendo a que empiezas a poder pagar la hipoteca y el IVA cada trimestre, comprar comida, incluso consigues premiarte con tiempo para ti. Si has llegado a este punto, por favor, asegúrate de darte la enhorabuena. Tómate tu tiempo, sonríe por dentro y piensa en todo el camino recorrido. Es muy difícil llegar a ello.

Tercera fase: poder invertir

Aunque sepas que no es suficiente para pasar a ser empresa “de verdad”. Falta algo. Falta este plus que te permitiría…

  • comprar una máquina para producir más rápido;
  • o centrarte solo en diseñar tus piezas y dejar de hacer tu propio marketing;
  • o en realidad, necesitas dinero para poder tener a tus hij@s en un campamento en verano y poder avanzar con este nuevo servicio que quieres lanzar;
  • o es que necesitas formarte en un curso caro… ¡otra vez dinero!

En teoría,  es muy sencillo; si estás intentando pasar de la segunda a la tercera fase, es muy probable que tengas que:

  1. Aumentar tus precios.
  2. Crear un servicio Premium que te haga aumentar tu margen para generar más ingresos.
  3. Pedir un préstamo para arrancar.
  4. Hacer trueque con otras/os emprendedoras/es afines para que cubran una parcela de tu negocio que ya no puedes hacer tu misma (haz networking).
  5. O cualquier acción que aumente tus ingresos.

Cuando sientes el cosquilleo y empiezas a pensar: “algo está estancado”, “no sé gestionar bien mi proyecto”, “no me cunde el tiempo”…es que haces de todo para tu negocio (incluso cuidar de tu familia, en el sentido más amplio de la palabra cuidar). Es el momento de pasar a otra fase.

¿Tú pasaste a este tercer ciclo de tu proyecto empresarial? ¿Cómo lo hiciste?

(1) Si fracasas, aprendes y te vuelves más competitiva/o para encontrar trabajo. Enhorabuena también.

Image courtesy of imagerymajestic at FreeDigitalPhotos.net

Deja un mensaje